Los barcos autónomos conquistan el mar

Aunque en la actualidad no sepamos mucho sobre los barcos autónomos, estos ya constituyen una realidad latente. No se espera que pase mucho tiempo para que podamos ver grandes embarcaciones transoceánicas no tripuladas navegando en aguas internacionales.

“Hay bastante interés porque los sistemas no tripulados están creciendo en la parte de vehículos terrestres y aéreos” explica César Martínez de Utek.

El barco del futuro de Rolls-Royce

 

Las pruebas con barcos autónomos ya se están llevando a cabo en aguas nacionales de diferentes países, como es el caso de Noruega. En una primera fase, son dirigidos a control remoto, desde una base terrestre. Además cuentan con un equipo a bordo que puede asumir el control en caso de que sea necesario. No obstante, se espera que para 2020 estas embarcaciones naveguen por sí mismas, sin necesidad de tripulación ni de dirigirlas desde tierra.

Ventajas de las embarcaciones no tripuladas

  • Neutralizan totalmente el riesgo para las tripulaciones.
  • Abaratan los costes del transporte marítimo de mercancías.
  • Para investigación, permiten recorrer grandes distancias recogiendo datos de forma continuada y enviándolos en tiempo real.  
  • Mejoran la respuesta de salvamento y ayuda humanitaria al cubrir grandes áreas de vigilancia y agilizar el proceso de actuación.

Retos que plantean los barcos autónomos

  • La seguridad. Evitar tanto colisiones y tráfico marítimo como posibles  ataques de hackers.
  • Crear una legislación propia tanto a nivel nacional como internacional. 
  • Responder a posibles situaciones inesperadas que se produzcan durante la navegación. 
  • Adquirir la capacidad de realizar reparaciones a bordo.

De aplicaciones militares al uso en el ámbito civil

“Después de la II Guerra Mundial, empezaron a hacerse los primeros desarrollos en aplicaciones de defensa”, explica César Martínez. Se trata de avances muy puntuales que ocupan acciones de vigilancia y reconocimiento de terreno, salvamento marítimo o lucha contra minas.

Pero hace un par de décadas empezaron a centrarse en otras posibilidades. Grandes compañías como Rolls Royce se implicaron en las investigaciones, especialmente desde una perspectiva comercial. El transporte marítimo tiene un gran peso en el comercio a escala internacional. Esto resulta un aliciente a la hora de mejorar la eficiencia de este tipo de embarcaciones, consiguiendo así abaratar los costes de cada operación.

Si bien estas compañías se están centrando en usos comerciales, de transporte de mercancías; el futuro pasa por aplicarse también al transporte de personas.En el caso del alquiler de embarcaciones, los usuarios no necesitarán la presencia de un patrón sino que podrán alquilar una embarcación autónoma, ganando en intimidad y flexibilidad.

Proyectos que se están llevando a cabo

  • Yara Birkeland. Se trata del primer barco comercial no tripulado que podrá moverse entre el tráfico y atracar por sí mismo. Las pruebas empiezan este año y se espera que para 2020 sea completamente autónomo, sin necesitar el uso control remoto.  
  • La compañía Rolls Royce espera sacar una flota de barcos autónomos también en 2020, momento en el que se cuenta con la existencia de una legislación internacional.
  • The One Sea ecosystem. Se trata de un proyecto que cuenta con la colaboración de compañías como Rolls Royce, Ericsson o Meyer Turku. La idea es crear un flujo de barcos autónomos en el Mar Báltico para mediados de la próxima década.
  • SV01P Kaluga de Utek. Se trata de la primera embarcación no tripulada española, controlada desde una estación remota. Actualmente se usa como plataforma de ensayos y demostración.

Utek desarrolla la primera embarcación non tripulada en España

 

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